Todos sabemos lo que nos espera con un manga así, ¿no? Por lo que todo se reduce a qué sucederá y cuándo. Treinta y seis páginas duró la alegría, de un primer capítulo con cincuenta y cuatro; nada mal la verdad. Y básicamente fue de esa manera que The Promised Neverland captó mi atención en una noche en la que el sueño parecía vencerme.
*A partir de aquí puede que haya algún que otro spoiler leve sobre la serie*
